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Luna: New Moon, de Ian McDonald

Luna: New Moon. Ian McDonald. 2015


Luna: New Moon es una novela de ciencia ficción del estupendo autor británico de ciencia ficción Ian McDonald. Esta obra al parecer formará parte de una duología, en lo personal espero que se alargue porque me fascinó el universo creado por McDonald.

En la portada viene un comentario de Kim Stanley Robinson, gran autor norteamericano, que dice "Ian McDonald es uno de los mejores escritores de ciencia ficción del mundo. Sus novelas son temerarias, brillantes y sabias —Iluminan y entretienen espectacularmente" Estoy completamente de acuerdo con el señor Robinson.

Recuerdo cuando conocí la obra de McDonald, estaba leyendo a dúo Luz Virtual de William Gibson y Brazyl de McDonald, el libro de Gibson me pareció poco imaginativo, cansino, soso, como si Gibson lo hubiera escrito por compromiso, en cambio la novela de McDonald esta llena de vida, pasión e imaginación. Como comparar un lago con un charco.

Ahora leí a dúo Seveneves de Neal Stephenson y Luna, puedo decir con honestidad que Stephenson se concentra sólo en el aspecto técnico (soberbio) y descuida por completo el aspecto humano (sus humanos son caricaturas) mientras que McDonald mete el acelerador hasta el fondo en los dos aspectos.

Lo que me queda de enseñanza es que no debo leer al mismo tiempo novelas de Ian McDonald junto a otras obras, porque las deja en ridículo.

La trama de Luna, como su nombre lo indica, esta ubicada en nuestro satélite, el desempleo masivo que provoca la automatización y la depredación de los recursos naturales en la Tierra han obligado a la humanidad a buscar una manera de reactivar su economía, y la luna es el objetivo perfecto. 

Todos los recién llegados a la luna firman un contrato con la Lunar Development Corporation, se les aplica un chip que muestra en su visión los cuatro elementos necesarios para la vida; agua, carbono, aire y ancho de banda. Nada es gratis en la luna, o como diría Robert A. Heinlein, There is no such thing as a free lunch.

Ademas de la LDC, cinco grandes corporaciones, llamados Dragones, rigen feudalmente los mercados lunares, la familia Sun, procedentes de China, los Asamoah, africanos, los australianos Mackensie, los Voronstov de Rusia y la familia más nueva, los Corta de Brazil, quienes son los protagonistas de la obra. 

Adriana Corta es la fundadora de la dinastía, Adriana Maria do Céu "Mão de Ferro" Arena de Corta, "Mano de hierro" es un mote adecuado, ingeniera de minería y ex-trabajadora de Mackensie Metals, descubre la inmensa cantidad de Helio-3 desechado en la extracción de la compañía australiana, funda un imperio que alimenta de energía a la tierra. Si he visto una mujer fuerte en la ciencia ficción es Adriana, no esta hecha de hierro sino de tungsteno.

La segunda generación de los Corta: Rafa, Lucas, Ariel, Lucasinho y Wagner parecen vanos y superficiales al principio, pero rápidamente nos involucramos en sus vidas y descubrimos de lo que en verdad están hechos.

Adriana, octogenaria, teme por el futuro de su familia, sobre todo porque tienen en contra al dragón más antiguo y poderoso de todos, los Mackensies, y sabe que están esperando cualquier oportunidad de robar su mercado.

Marina Calzaghe es una joven ingeniera desempleada, en la luna esto significa una sentencia de muerte, tanto así que cuando la conocemos usa una aplicación que restringe sus pulmones, para ahorrar en el consumo de aire, ademas de vender su orina a un comprador. Con un golpe de suerte consigue trabajo como mesera en una fiesta de la familia Corta, este evento cambia su vida.

La novela esta repleta de eventos interesantes, intentos de asesinato, bodas dinásticas, escapes de ultimo segundo, peleas a cuchilladas (el sistema legal lunar permite resolver los juicios de esta manera), e intrigas al por mayor. La novela inicia cuando Lucasinho (hijo de Lucas y tercera generación de los Corta) cumple la edad para participar en la Carrera Lunar (The moon-run) una inolvidable carrera de veinte metros a través de la superficie lunar completamente desnudo. Veinte metros de un vacío que te explota los pulmones si retienes el aire y hierve tu saliva, de un frío casi absoluto a la sombra y un infierno de más de 100 grados cuando estas expuesto a la luz solar, un rito de paso para todos los jóvenes, para que comprendan el inclemente espacio que habitan.

La recta final de la novela es bestial, en momentos me daba cuenta de que no estaba respirando, cualquier novela que te obligue a respirar en manual es un logro desde mi punto de vista. La trama es Falcon Crest, Dinastía, El padrino, Dallas y Game of thrones en una sola, en ningún momento sabes de donde va a provenir el siguiente golpe. McDonald no se entretiene con los juguetes como Gibson y Stephenson, lo importante es el drama humano, el circo patético, por tan intrascendentes o insignificantes que sean nuestras vidas, en cierto modo son gloriosas, llenas de derrotas y victorias. El ojo avizor de McDonald no pierde ningún detalle.

La ABC ganó los derechos para generar una serie de TV basada en esta obra, espero que lo logre y que esta llegue a los mismos éxitos de Game of thrones, para convertir a McDonald en un autor famoso y que pueda seguir escribiendo maravillosas novelas como esta. Ian McDonald no tiene una sola novela mala, pero esta es una de las grandes.




The dark forest, de Liu CiXin

The dark forest. Liu Cixin. 2015

El universo es un bosque oscuro. Cada civilización es un cazador armado acechando a través de los arboles, como un fantasma. Empujando levemente las ramas frente a él, intentando moverse sin hacer ruido. Aún la respiración es realizada con cuidado. El cazador debe ser cuidadoso, porque el bosque entero esta lleno de cazadores como él. Si encuentra otro ser vivo -otro cazador, un ángel o un demonio, un infante o un anciano- sólo hay una cosa que puede hacer, abrir fuego y eliminarlo. En este bosque el infierno es la otra gente. Una eterna amenaza, en donde cualquier ser que exponga su existencia sera rápidamente exterminado. Esta es la imagen de la civilización cósmica. Es la explicación a la paradoja de Fermi. 


The dark forest es una novela de ciencia ficción creada por el autor chino Liu Cixin, es continuación de la novela The three body problem, ganadora del premio Hugo 2015.

Nota: El sumario de la segunda novela contiene spoilers de la primera. Si no desean que se las eche a perder, les aconsejo que detengan la lectura en este punto.


En la novela anterior se narra como la humanidad logra realizar contacto con una civilización extraterrestre, los Trisolaris, quienes han subsistido en un sistema estelar con tres soles, incapaces de vencer el caótico movimiento de sus astros solares, deciden mudarse a un lugar más apacible, nuestro vecindario. 

Como van a mover toda su civilización varios años luz necesitaran algo más de 400 años para llegar a nuestro sistema solar. Para asegurar su victoria sobre la humanidad, doblan las reglas de la física y hacen aparecer cerca de la Tierra unos dispositivos llamados Sophons, los cuales previenen los experimentos de física, deteniendo el progreso humano.

Los gobiernos de la Tierra buscan soluciones de todo tipo, generan un plan a largo plazo para construir una flota espacial que defienda a la humanidad. Pero su as bajo la manga son los Wallfacers, cuatro personas seleccionadas para generar una estrategia única que venza a los Trisolarians. 

El detalle es que los extraterrestres tienen agentes en la Tierra, quienes buscan impedir los planes de los Wallfacers. La lucha por salvar a la humanidad se vuelve una combate de estrategias y voluntades.

El protagonista de la obra es un ciudadano chino llamado Luo Ji, quien es seleccionado como el Wallfacer asiático y gran parte de la novela se centra en su persona, convirtiéndolo en el personaje mejor delineado de la obra.

El último tercio de la obra es la mejor parte de la novela, en mi opinión, lleno de reveses, traiciones y sorpresas, las cuales no pienso discutir.

Me gusta la actitud pragmática de Cixin, nada es gratis en este frío y hostil universo, veo a Peter Watts asintiendo de brazos cruzados, favoreciendo la honesta verdad. El universo es un bosque oscuro y en este bosque el infierno es la otra gente.







Bête, de Adam Roberts

Bête. Adam Roberts. 2014

Bête es una novela de ciencia ficción del autor británico Adam Roberts. La última obra que leí de él fue su antología Adam Robots.

Es una lástima que las únicas novelas de Roberts que se hayan traducido al castellano sea unas bobas parodias tales como Star Warped: La juerga, Matrix Chifleaded, El congrio DaVinci y el Jobit. Ni siquiera se que significa congrio.

No voy a afirmar que soy un experto en la obra de Roberts, pero de sus quince novelas publicadas con esta he leído cinco de ellas y me han dejado un buen sabor de boca, recomiendo especialmente Jack Glass y By light alone, aunque considero a Bête una obra superior a estas. 

La premisa de Bête no es novedosa y su nombre puede telegrafiar un poco hacia donde se dirigen los golpes, pues los protagonistas de la obra son los animales.

En el futuro próximo, un grupo de ecologistas con más iniciativa que cerebro desarrollan un chip del tamaño de un arroz, que se incrusta en la garganta de los animales desarrollando conexiones hacia el cerebro, permitiendoles hablar.

Estos chips se conectan al Internet y fingen hablar, el problema de esto es que eventualmente los animales si desarrollan su capacidad cerebral, bueno, problema para los humanos. Estos animales son llamados Bêtes.

El protagonista de la novela es un granjero británico llamado Graham, a quien observamos conversar con una vaca al principio de la novela. De forma jocosa, el animal le pide a Graham que al menos le haga una prueba de Turing antes de sacrificarla.

Matar Bêtes o retenerlos contra su voluntad se convierte en un delito y nuestro protagonista pierde su granja, por lo que se ve obligado a convertirse en un carnicero itinerante. Repetiré eso, un carnicero itinerante. El mundo cambia bastante gracias a este fenómeno y la humanidad se prepara para afianzar su posición como depredador ápice en el planeta.

Me imagino a Adam Roberts leyendo Rebelión en la granja y pensando "que pasaría si no fuera una metáfora, si realmente hablaran y se tratara a los animales como ciudadanos y se les diera derechos". ¿Qué clase de problemas aflorarían? ¿Cual sería la respuesta de los gobiernos?

Este libro no es una apología vegana, predicando en contra del genocidio que cometemos contra los animales diariamente. Tampoco es una burla. Es algo a medio camino, una farsa, cómica en ocasiones, oscura todo el tiempo.

Roberts es un autor muy interesante, que genera buenas ideas. Pero le falla el desarrollo de personajes, siempre son muy agrios o lejanos o snobs. Esto no es el caso de Bête, Graham es un hombre normal, demasiado normal quizá, y su dolor es humano, aunque su actitud tienda un poco a la misantropía.

Puedo decir sin sonrojarme que estilisticamente esta es la mejor novela de Roberts, y la recomiendo a los lectores que deseen leer ciencia ficción fuera de lo común. La cereza en el pastel es ese final tan bestial (Já, pun intended)