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Aire, de Geoff Ryman

Aire. Air: Or, Have not Have. Geoff Ryman. 2005

Aire es una novela de ciencia ficción del escritor canadiense Geoff Ryman. Esta obra ganó el premio BSFA, el premio James Tiptree Jr. y el premio Arthur C. Clarke.

Chung Mae es la experta en modas de un villa campesina en el ficticio país de Karzistan, el cual esta levemente basado en Kazakstán, y por lo tanto, en un conflicto respetuoso de sus tradiciones chinas y musulmanas. 

Chung Mae es igual que sus vecinas, una campesina analfabeta, llena de deudas y preocupaciones. El poblado donde ella vive es obligado (como probablemente muchas comunidades pobres en el mundo) a ser los beta testers de un nuevo sistema informático, Aire, el cual es una especie de Internet cerebral instantáneo y personal, que permite la comunicación directa entre los humanos.

Este choque del sistema produce que algunos pobladores se suiciden o pierdan la razón, al no estar preparados. Mae cambia su perspectiva del mundo y se da cuenta de que una vez que este nuevo Internet se implante deberá prepararse y preparar a su gente, o desaparecerán.

Amé el libro. Aire es una de esas raras novelas de ciencia ficción que también son buenas obras literarias. Hay muchos temas que tocaron una fibra en mí; el destructivo choque provocado por la tecnología, la curiosidad como única arma contra la disonancia cognitiva, la compasión como principal filosofía en todos nuestros actos.

Me sorprendió encontrar tantas personas en Goodreads que la odiaron con tanto ahínco, pero lo entiendo. Espero que si lo lees te trasmita algo más que desesperanza o desprecio. Este libro es uno de los clásicos, lo puede  leer cualquier persona, aunque odie la ciencia ficción. 

Un libro compasivo, un libro humano, un libro maravilloso.




Lo mejor del 2016

Espero que todos hayan tenido un buen año 2016. Lleno de salud, amor, dinero y lecturas. 

El 2016 no fue un buen año para mis lecturas. La edad adulta me alcanzó, y cada vez tuve menos tiempo para dedicarlo a la lectura.


Empecé el año bien, con el descubrimiento del autor norteamericano Michael Cisco, quien es  la estrella más brillante del género weird. Después compré en papel mi segunda novela de este autor, Animal Money, la cual duerme el sueño de los justo en mi pila.


Después leí la que considero la mejor novela del 2016, The thing itself, del infravalorado Adam Roberts. Dos jóvenes radioastronomos tienen un encontronazo contra el infinito en la estación ártica donde se encuentran, y solo tienen La critica de la razón pura para entender esto. Graciosa y pedante e incomoda, la clase de lectura que busco.


A head full of ghosts fue la mejor novela de horror que leí el año pasado. Una gran deconstrucción de las novela de posesiones satánicas. Me quedaron muchas ganas de seguir leyendo más obras de este autor.




Otra gran obra de fantasía que leí el año pasado fue La última partida, del autor norteamericano Tim Powers. Los niveles de alucinación en esta obra llegan bastante alto.




Otro agradable descubrimiento fue la serie de espionaje en el futuro próximo Europe in Autum, la cual ya cuenta con dos continuaciones y me he estado quedando rezagado con esa divertida obra.





En lo que respecta a antologías de relatos cortos, las mejores que leí el año pasado fueron Swift to chase del genial Laird Barron, así como A natural history of hell: Stories, de Jeffrey Ford, cuya reseña se quedo en el tintero y es probable que no la publique.




Otras obras que no pude acabar en fin de año fueron Death's End, cierra de la trilogía El problema de los tres cuerpos, del superventas chino Liu Cixin. Así como The great ordeal, sexto libro de la serie El Príncipe de Nada. 



No se como pinte el 2017, espero tener más oportunidad de leer y compartir mis opiniones con ustedes.

Holy Fire, de Bruce Sterling

Holy Fire. Bruce Sterling. 1996
Si vas a intentarlo, ve hasta el final.
No hay otro sentimiento como ese.
Estarás a solas con los dioses
y las noches se encenderán con fuego.
-Charles Bukowski



Holy Fire es una novela de ciencia ficción del autor norteamericano Bruce Sterling. Fue publicada ese mismo año por Ediciones B en la serie Nova como Fuego Sagrado.

Mia Ziemann es una nonagenaria californiana, quien tiene una vida tranquila como asesor económico medico, a finales del siglo XXI. Ella es una ciudadana responsable dentro de una sociedad estable, después de unas turbulencias que mataron a cientos de millones de personas a mediados del siglo XXI.

El mundo a finales del siglo XXI es muy diferente al nuestro, los gastos médicos, el trasporte y los alimentos son gratuitos, pero el sistema económico fue congelado por la gerontocracia gobernante, para prevenir el abuso y la especulación. Los emprendedores jóvenes no tienen acceso al "dinero verdadero" con el cual inyectar liquidez a sus start-ups. Es un mundo con cicatrices, obligado mediante la fuerza a dar pequeños pasos hacia el futuro.

Mia recibe un mensaje de un antiguo novio para que lo acompañe en sus últimos momentos. Verlo morir le da el impulso para decidirse a llevar a cabo un procedimiento experimental de rejuvenecimiento. Mia recupera su cuerpo a un estado que no había tenido desde los veinticinco años. El tratamiento también modifica su mente, por lo que decide "vivir" la vida a plenitud y mudarse a Europa.

En la República checa y Alemania, Mia conoce a la crema y nata de los artistas avant-garde europeos. Y es aquí donde adquiere un nuevo concepto de vida, volcar toda su energía en la creación artística.

Pienso que el libro no es un triunfo por varias razones, la principal es que el personaje principal se comporta demasiado aleatoriamente, no sólo en sus acciones, sino en su modo de pensar. La protagonista no es empatica, ningún gran ideal arde en su interior, es la canción "Girls just wanna have fun" en repetición durante ocho horas seguidas.

En el aspecto técnico me encantó el libro, la estructura de la sociedad imaginada por Sterling parece de lejos una utopía, pero de cerca se ven las cuarteaduras, un castillo de naipes que no ha recibido un soplo verdaderamente fuerte. Hay dos drogas que me dieron mucho a pensar, los "mnemonicos" medicamentos que refuerzan los circuitos cerebrales encargados de la memoria y permiten recordar con mayor facilidad eventos ocurridos mucho tiempo antes. Y "Lacrimogena" una droga para extraer a la superficie la parte emocional de las personas, para pensar y hablar con la claridad y honestidad de un sentenciado a muerte.

Disfruté de la novela, pero no la recomiendo, excepto a los lectores que no les moleste una obra con una trama blendengue, más interesada en ofrecer un futuro medianamente interesante, que unos personajes coherentes o relevantes. Es el gastado tema de lo nuevo contra lo viejo. Y es realista, como hemos visto los resultados en Brexit o USA. Los viejos deciden un futuro que no les tocara a ellos.







Swift to chase, de Laird Barron

Swift to chase. Laird Barron. 2016


My kind is swift to chase, swift to battle. 
My imperfect memory is long with longing for the fight.

  Barron es un autor recurrente en el blog, porque me agrada mucho su acercamiento al horror, un género del cual no me considero un experto, pero como cualquier lector curtido, inmediatamente detecto lo extraordinario de lo rutinario, y considero a Barron como uno de los autores insignia del horror actual. 

Lo cual hace más triste admitir que no hay mucho material traducido al español, tan solo la novela El rito y un par de relatos dispersos en algunas antologías. 

En inglés se pueden conseguir 4 antologías de este autor: The imago sequence and other stories, Ocultation and other stories, The beautiful thing that await us all y Swift to Chase.

¿Alguna vez se han preguntado por las películas The thing y Alien funcionan tan bien? Además de su calidad técnica y su casi perfecta mezcla de horror y ciencia ficción lo que les da el empujón de inmersión es el escenario. No hay forma de que los protagonistas puedan escapar de su odisea, el fondo del mar, el vacío del espacio, el frío del ártico funcionan como barreras invisibles para la acción. En el caso de swift to chase es el mortal clima de Alaska, el cual da la pauta para el desarrollo de los relatos.    

La obra se divide en tres espacios: Los primeros cuatro relatos forman la sección "The Golden Age of Slashing", están protagonizados por Jessica Mace, un dura mujer que recorre la región norte de Estados Unidos, perseguida psicológica y literalmente por un horror que creyó haber dejado atrás, pues fue la única superviviente de una masacre ocurrida durante una fiesta en el poblado de Eagle Talon, en Alaska.

Los relatos de Jessica están bien trabajados, pero no son sobresalientes desde mi punto de vista, pero forman parte de la experimentación de Barron, nos muestra el "after" de los eventos al principio, para después volver a diferentes épocas en las vidas de los personajes en algunos de los otros relatos. Todos son puntos independientes en una hoja formado un tramado, nos corresponde a nosotros unirlos.


La segunda sección es homónima a la antología: De los cuatro relatos los mas sobresalientes para mí fueron Ardor, The worms crawl in y Ears Prick Up. En el relato Ardor, unas personas son enviadas a Alaska a buscar un actor de cine-B perdido, descubren rápidamente los horrores que guarda ese frío lugar. En The worms crawl in, un esposo agredido busca venganza sobre el hombre que sospecha es el amante de su esposa, después de un  giro en la historia las sorpresas comienzan a aparecer a cada pagina. Y en Ears Prick Up, uno de mis favoritos de la colección, un violento y decadente futuro distópico es narrado a través de la simple, pero extrañamente poética, mente aumentada de un perro cyborg. Este relato me hace pensar en lo divertido que sería leer a Barron escribiendo ciencia ficción.


La última parte, Tomahawk,  remata la colección con los relatos más pesados, y explica en gran parte lo que esta pasando, lo que llevaba cocinándose durante décadas en esa región. 


Black Dog es el relato más corto de la antología, una pareja se cita a ciegas en la noche de Halloween, lo que empieza como una agridulce historia de amor termina rápidamente en un final weird digno de David Lynch. Gran parte de las respuestas a las incógnitas generadas por los relatos anteriores son respondidas por los relatos Slave Arm y Tomahawk Park Survivor Raffle. De los cuales prefiero no hacer ningún comentario.


La pregunta mágica es: ¿Disfruté del libro? la respuesta es: como un niño. Y presiento que lo disfrutaría más en una segunda lectura. Barron esta jugando ajedrez mientras los demás autores modernos juegan damas chinas, demanda un nivel superior de involucramiento y una mayor recompensa.


No se engañen, la obra es completamente original, pero solo puedo hablar de ella a través de referencias que otras personas puedan relacionar: Esta el poblado norteamericano tranquilo donde eventos extraños están ocurriendo bajo la superficie, como Twin Peaks, esta el frío, la alienación y los monstruos con cara humana de The Thing de John Carpenter, esta el horror explicito y splatterpunk de David Cronenberg, esa relación amor/miedo hacia la naturaleza de Algernon Blackwood, la paranoia de que hemos llamado la atención de entidades inefables y andan entre nosotros, divirtiéndose con nuestro sufrimiento de H. P. Lovecraft. Pero principalmente esta el sello inimitable que Laird Barron imprime en cada obra, con esas referencias pueden entender porque me emociona.